Cuidado y limpieza — Lienzo en tela
La tela endurecida le da a esta pieza una superficie firme con carácter textil que conserva la profundidad visual del tejido. Con un cuidado básico mantiene su apariencia por muchos años.
Retira el polvo con una brocha suave de cerdas finas o un paño seco. Hazlo con movimientos suaves sin presionar la superficie para no alterar la textura del tejido.
Evita el contacto con agua o líquidos de cualquier tipo ya que pueden ablandar el material, deformar la superficie o manchar la tela de manera permanente. Si ocurre un derrame accidental, retira el exceso de inmediato con un paño seco sin frotar y deja secar a temperatura ambiente.
No uses productos de limpieza, sprays ni paños húmedos sobre la superficie. Para manchas puntuales consulta con nosotros antes de intentar cualquier tratamiento.
Evita exponer el lienzo a humedad alta, luz solar directa prolongada o zonas con cambios bruscos de temperatura ya que pueden deformar el bastidor o afectar el acabado con el tiempo.
Cuelga la pieza sobre una pared seca y ventilada, alejada de fuentes de calor directo como radiadores o aires acondicionados.
Cuidado y limpieza — Lienzo en textura
Este lienzo está elaborado con una mezcla de materiales de construcción aplicados artesanalmente, lo que le da una superficie con relieve, profundidad y un acabado único que varía de pieza en pieza. Cada obra es irrepetible.
Retira el polvo con una brocha suave de cerdas finas con movimientos delicados siguiendo el relieve de la textura. Evita presionar las zonas con mayor volumen para no desprender el material.
Evita el contacto con agua o líquidos ya que la superficie texturada es porosa y puede absorber humedad, lo que con el tiempo puede generar manchas, cambios de color o deterioro del material. No uses paños húmedos ni productos de limpieza de ningún tipo.
No toques la superficie con frecuencia ya que la grasa natural de las manos puede acumularse en el relieve y atraer polvo con el tiempo. Si necesitas manipular la pieza tómala siempre por los bordes del bastidor.
Evita instalarla en zonas con humedad alta, cocinas, baños o espacios con poca ventilación. La exposición sostenida a la humedad puede afectar tanto la textura como el bastidor.
Cuelga la pieza sobre una pared seca, alejada de luz solar directa prolongada y de fuentes de calor directo para preservar los colores y la integridad del acabado.